Se disipan los negros nubarrones. Vuelve a lucir el sol en el planeta Baloncesto. No, no ha resucitado Petrovic (ya quisiéramos) ni tampoco se ha solucionado el lockout en el otro lado del Atlántico. Pero sí os puedo adelantar que mañana, cinco de noviembre, comienza la III Edición de la Liga Senior Provincial de baloncesto en Salamanca.
Si vuestro fin de semana carecía de interés porque vuestros únicos planes consistían en acercaros a una casa rural o hacer un poco de turismo cultural, he aquí vuestra gran oportunidad. Los pabellones del alfoz salmantino (Cabrerizos, Santa Marta, Carbajosa, Los Villares) rezumarán baloncesto por los cuatro puntos cardinales. En ellos medirán sus fuerzas jugadores, que por unas circunstancias (temas laborales, familiares, otras prioridades) o por otras, (vamos, que son muy malos para jugar en mejores categorías) han decidido que sus talentos no se iban a ninguna playa de Miami, sino que se quedaban en la fría estepa siberiana. Castellana, perdón.
Siete es el número final de equipos participantes. A los clubes clásicos que han disputado las dos ediciones anteriores como Santa Marta (que presenta dos equipos), Electrochips Carbajosa (que defiende título) o el Bambú Legends de Cabrerizos (subcampeón en la pasada edición y tres veces campeón del Trofeo Diputación), se suman el Café de Anita (segunda participación), Heladería Smooth Villamayor (equipo vencedor de la primera edición y que regresa tras un año de transición) y Monterrubio de la Armuña (que debuta en esta edición). Se echará de menos la presencia del Tres Columnas de Ciudad Rodrigo que no participará este año.
Con esta ausencia se certifica uno de los principales déficits de la competición. Y es que lo que debería ser una liga provincial se ha convertido en una liga de Salamanca y alrededores, con viajes de cinco kilómetros en los que resulta imposible experimentar aquello que se llama espíritu de equipo. Este mal tiene muchos padrinos desde la incoherencia de la organización territorial (minifundismo municipal), la incompetencia de los entes de Derecho público (sí, estoy pensando en esas supervivientes de un pasado remoto que son las Diputaciones) para inculcar los valores del deporte en el mundo rural o semiurbano o la propia incapacidad del baloncesto para extenderse fuera del ámbito de las grandes o medianas ciudades. Estoy convencido de que términos como Guijuelo, Béjar, Ciudad Rodrigo, Peñaranda, Ledesma o Vitigudino tienen el potencial demográfico suficiente como para sacar doce jugadores de baloncesto de nivel medio. Sin embargo, la falta de iniciativa unida al monopolio del gúrgol (fútbol) ha terminado por hacer de la liga provincial una liga muy acotada en el espacio reduciéndose, al mismo tiempo, su capacidad de difusión.
Más allá de eso y en base a mi experiencia, me gustaría recalcar la labor llevada a cabo desde la Delegación y, sobre todo, la iniciativa personal de Fernando Vázquez (presidente del Comité de Árbitros de Salamanca) y Javier Palao (fundador, presidente, entrenador y jugador del Bambú Legends, amén de un loco de este deporte) que en su día capitalizaron los esfuerzos por sacar adelante este proyecto que ya va camino de consolidarse tras dos años en los que la organización estuvo a la altura de lo demandado por los participantes. Gracias a ellos podemos disfrutar de baloncesto organizado y competitivo en una ciudad en la que este deporte se vive de manera muy intensa, en la que se recuerdan con cariño los años del CBS en ACB y en la que se festejan por todo lo alto los triunfos del Perfumerías Avenida tanto a nivel nacional como continental (no en vano son las vigentes campeonas de la Euroliga Femenina y de la Liga Nacional).
Con la Liga Senior Provincial quedó cubierto el vacío existente en cuanto a competiciones a nivel amateur en Salamanca. Gracias a ella muchos jugadores, entre los que me incluyo, tenemos la oportunidad de seguir practicando el deporte que más nos gusta en buenas instalaciones, con árbitros de buen nivel y ante rivales que, como nosotros, se preparan con enorme ilusión para competir y, si es posible, vencer. Un pero, se echa en falta un poco más de calor en los pabellones. Es cierto que todos tenemos las agendas ocupadas y que un partido de este nivel no concita gran atención. Sin embargo, desde este humilde foro, me gustaría invitaros a que conocierais in situ la calidad, esfuerzo y entrega que los diferentes equipos ofrecen sobre el parqué. Quizá no se juegue demasiado por encima del aro, pero sí que se ven jugadas de calidad, rápidas circulaciones de balón, gestos técnicos de enorme dificultad,... Todo, claro está, a la velocidad que nos permiten nuestras machacadas caderas, nuestras piernas curtidas en mil batallas, nuestras heridas de guerra. Todo, de manera natural y sin artificios, desde el orgullo y la honradez que le debemos a un deporte que jamás dejaremos de amar. Ven a vernos y comprenderás que LOS MALOS TAMBIÉN LA SABEMOS METER.
Y si no, comprobadlo vosotros mismos a través del vídeo promocional de la primera edición del All Star de la liga que tuvo lugar el pasado enero.
UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS








