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La banda sonora de la NBA (II)






Ante la escasa expectación suscitada por la publicación de la primera entrega de esta sección y dado que no tengo otra cosa mejor que hacer, he decidido publicar una segunda para intentar provocar, si fuera esto posible, un mayor sopor entre los lectores. Esta vez, por falta de tiempo, que no por compasión hacia ustedes, sólo voy a abordar el pronóstico musical de la División Atlántico, aquella que aglutina más títulos de la NBA y también aquella donde se concentra el mayor peso histórico de la joven nación estadounidense.



DIVISIÓN DEL ATLÁNTICO



Philadelphia Seventy-Sixers. Cold, Cold Ground (Tom Waits)



Hay un listón en el sauce, una llanta como columpio, un zarzal de bayas invadiendo la ladera, el gato dormirá en el buzón y nosotros nunca iremos a la ciudad hasta que encerremos todos los sueños en la fría, fría, tierra”. A pesar del inicio fulgurante no se dejen engañar, los Seventy Sixers son carne de lotería y lo mejor que pueden hacer es, como dice el genial Tom Waits, encerrar los sueños y aplicar fórmulas realistas. Evan Turner y Michael Carter-Williams pueden ser los pilares de un futuro proyecto, pero para que éste sea ganador hará falta sumar piezas en la zona. 





New York Knicks. Maneras de Vivir. (Rosendo)



No pienses que estoy muy triste si no me ves sonreir, es simplemente despiste, maneras de vivir. Me sorprendo del bullicio, y ya no sé qué decir, cambio las cosas de sitio, maneras de vivir”. Ser aficionado de los Knicks es, sin duda, toda una manera de vivir. Sin embargo, no, no es simplemente despiste. Si no sonríen es porque el equipo emblema de la capital del mundo apesta a estrellas viciadas y mediocridad. La fórmula de tres ataques para Carmelo y uno para los demás (salvo si te llamas J.R. Smith) en función de una rotación anárquicamente trazada es un insulto al buen gusto baloncestístico. Estarán en playoffs por el ridículo nivel de la clase media en la conferencia.



Brooklyn Nets. The End. (Pearl Jam)



¿Qué fue de todos aquellos sueños que compartimos años atrás? ¿Qué fue de todos los planes que hicimos? Ahora, ahí están, a la izquierda del camino, detrás de nosotros, en el camino. Más que por los amigos yo siempre brindé: “porque los amigos van y vienen”. La gente cambia, como lo hace todo y yo quería llegar a viejo, sólo llegar a viejo”. Y a viejos llegaron los principales jugadores del nuevo proyecto de Brooklyn. A demasiado viejos diría yo. Garnett, Pierce, Joe Johnson, Jason Terry, Andrei Kirilenko e, incluso, Deron Williams, ya tuvieron tiempo para comprobar que los amigos van y vienen y que muchos planes, los más románticos y utópicos, ya quedaron atrás. No den un duro por ellos. Ganarán la división por oficio y profesionalidad, pero morirán, como lo haremos todos algún día si tenemos suerte: Por viejos.





Toronto Raptors. Blowing in the wind. (Bob Dylan)



Cuántos años puede existir una montaña antes de que sea arrasada por el mar, cuántos años pueden vivir algunos antes de que se les permita ser libres, cuántas veces puede un hombre girar la cabeza y fingir que, simplemente, no lo ha visto” Cuántos años más podrá sobrevivir el baloncesto en Canadá ante proyectos desnortados y gestiones autodestructivas. La respuesta, supongo, como bien dice Dylan, navega en el viento, el mismo viento que circula por la cabeza de Rudy Gay, un jugador al que sólo puedo definir por lo que sé que NO es: un jugador franquicia. Del mismo modo puedo definir a Kyle Lowrie como un “no base” y a Jonas Valanciunas como una “no referencia interior”. El equipo de los “noes”, adivínenlo, no se metará en playoffs.





Boston Celtics. Yesterday (The Beatles)



Ayer todos mis problemas parecían tan lejanos. Ahora, (sin embargo) parece que están aquí para quedarse. Oh, yo creo en el ayer”. El aficionado de los Celtics, y hablo con conocimiento de causa, es, por esencia, nostálgico. Un recuerdo puede embaucarle durante horas, mantenerle en un estado de sobreexcitación poco saludable. Sin embargo, pese a la elección de esta canción, el aficionado de los orgullosos Celtics es también un optimista patológico y ya está divisando el próximo gran triunfo. Puede que tengan que pasar, como ocurriera la última vez, veintidós años, pero aun así éste siempre pensará que volverán las flores por primavera. Y volverán, aunque sólo sea para disputar una ronda de playoffs y medir el verdadero potencial de los Jeff Green, Avery Bradley o Kelly Olynik.



VENCEDOR DE LA DIVISIÓN: BROOKLYN NETS

EQUIPOS EN PLAYOFFS: BROOKLYN NETS, NEW YORK KNICKS y BOSTON CELTICS



UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

Terapia de grupo






Los Memphis Grizzlies tienen un problema. Mejor dicho varios. El más aparente es el que se deduce del 3-1 en contra en su eliminatoria contra Los Ángeles Clippers. Un 3-1 injusto, tal vez, en una serie que, en los 197 minutos de juego que se llevan disputados, refleja un 386 a 385 a favor de los de Tennessee. Sin embargo, más allá de estos números, los de la “Lob City” comandan el enfrentamiento gracias al buen juego de la dupla Blake Griffin y Chris Paul y a la inspiración de éste último en los minutos finales de los partidos. Si se tratara de un partido de tenis podría decirse que los Clippers se han llevado tres sets en el tie-break. 



Pero más allá de haberse dejado en el camino tres partidos que estuvieron a punto de ganar, lo cierto es que los de Lionel Hollins nunca debieron haberse visto en esta situación. El quinteto de los de Memphis tiene calidad para pelear cara a cara con cualquier otro de la liga y la presencia de OJ Mayo y Gilbert Arenas saliendo desde el banquillo supone una inyección de talento que pocas unidades secundarias pueden igualar.

El principal problema es de concepto. Concepto de equipo. Por ello me gustaría proponerle a Lionel Hollins un ejercicio de terapia colectiva. ¿Os acordáis de aquel juego de mesa que no paraban de anunciar durante la década de los noventa en el que un jugador, a través de una serie de preguntas, debe reconocer al personaje en cuestión descartando a todos aquellos que no reúnen las cualidades implícitas en la respuesta? Pues bien, no estaría mal que antes de que el balón sea lanzado al aire del Fedex Forum, el entrenador de Memphis probara con este juego. Las reglas serían las siguientes. Cada jugador empezará con un tablero en el que aparecerán las caras de todos los miembros de la plantilla y, a través de las preguntas, deberán adivinar de quién se trata. 

Tony Allen: ¿Se trata de un buen defensor?
Lionel Hollins: Sí.
Gilbert Arenas: ¿Tiene talento?
Lionel Hollins: A raudales.
Mike Conley: ¿Posee buenos movimientos?
Lionel Hollins: Muy buenos
Rudy Gay: ¿Es un ganador?
Lionel Hollins: Sin duda.
OJ Mayo: ¿Es egoísta?
Lionel Hollins. En absoluto.
Zach Randolph. ¿Es un buen compañero en el vestuario?
Lionel Hollins. Sí, yo diría que sí.

Marc Gasol deja pasar su turno. Parece tener suficientes pistas y por ello no quiere hacer más preguntas. Es el momento para que cada uno exponga los resultados de sus pesquisas.

Tony Allen: Quiero agradecerle al míster que haya pensado en mí. Descarté a todos mis compañeros cuando respondió a mi pregunta.
Gilbert Arenas: ¿Pero qué estás diciendo? Está claro que se refiere a mí. Ha dicho que tiene talento.
Mike Conley: Lo siento Gilbert, pero hace muchos años que tu talento está diluido. Además, no olvides que se trata de un jugador con buenos movimientos. Sin duda he de ser yo.
Rudy Gay. No me hagáis reír. Sólo hay un ganador en este vestuario y si hemos llegado hasta aquí es gracias a mí. Soy yo, parad ya de estrujaros los sesos.
OJ Mayo. Lo siento Rudy. Tenía dudas hasta que el coach dijo que no es un jugador egoísta. Es complicado saber quién es. No puedo decantarme.
Zach Randolph. ¿Pero no veis que se trata de Marc? Sin él en este vestuario estoy convencido de que este equipo no sería muy distinto de aquél del que también formé parte al inicio de mi carrera, los Portland “Jail” Blazers. ¿Tú qué dices Gasol?
Marc Gasol: Yo no he tachado a ninguno. Todos tenéis talento y todos, también, podéis llegar a ser buenos defensores. Ninguno de vosotros me parece egoísta y estoy convencido de que a todos os encanta ganar. Sólo sé que si pretendemos remontar la eliminatoria necesitaremos lo mejor de cada uno: la defensa de Tony, los triples de Gilbert, el talento de Rudy, la técnica de OJ, el control de Mike y los puntos en la zona de Zach. Lo mejor de cada uno funcionando como un todo.

Bueno, eso y un poco más de Marc, el jugador más eficiente y también el que posee una mejor estadística en el +/-, es decir, el jugador que estando en el quinteto en cancha ha obtenido, durante la temporada regular, un mejor parcial sobre sus rivales. Señores de Memphis, encuentren al mediano de los Gasol. Háganlo por el bien de los porcentajes de tiro y la circulación de balón. Empiecen dándole una bola a Marc y verán cómo este juego se vuelve más sencillo. Los Grizzlies aún tienen opciones de darle la vuelta a la eliminatoria, pero para ello será necesario algo más que una simple terapia. Será imprescindible que encuentren a su mejor jugador. Al menos egoísta. Al que mejor entiende de qué va esto del baloncesto. Si lo logran, todo este post habrá servido para algo. 



UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS